Los Biotopos protegidos son áreas de menor extensión que los Parques Naturales pero que contienen valores naturalísticos muy importantes. Comparativamente suponen sólo el 1,8% de la superficie de los Espacios Naturales Protegidos de Gipuzkoa. No obstante su exigua extensión, su contribución, en términos cualitativos, a la Conservación de espacios y especies de interés resulta fundamental.
Como figura de conservación resulta en ese sentido más restrictiva y ello conlleva también una gestión más intensa. De los cinco Biotopos Protegidos declarados en la Comunidad Autónoma Vasca, tres se hallan en Gipuzkoa, de los cuales dos son litorales (Iñurritza, tramo litoral Deba-Zumaia) y el tercero fluvial (Leitzaran).
Es un espacio que, de la mano de la regata Iñurritza de Zarautz, se extiende frente al Cantábrico. En sus 51,7 hectáreas de superficie, se pueden encontrar numerosos ejemplos de la diversidad de la costa vasca, destacando entre ellos los acantilados, las marismas y las dunas.